Narrativas prosaicas.

Caminaba por la carrera séptima con calle 14, cuando el fresco olor del eucalipto, que posaba sobre los hombros de un hombre, llamó mi atención. No era para más, el olor del eucalipto era placentero para quienes  se encontraban en su paso, acostumbrados al olor de la mierda y la orina del centro de la…