«El significado de todo objeto bello creado se encuentra, al menos en la misma medida en el alma de quien lo observa que en el alma de quien lo ha forjado. O mejor, es mas bien aquel que lo contempla quien otorga al objeto bello su mirada de significados y lo hace maravilloso para nosotros, y lo ubica dentro de alguna nueva relación con la época, convirtiéndolo en parte esencial de nuestras vidas, y en símbolo de aquello por lo cual oramos, o quizás de aquello por lo que, habiendo orado, tememos que se nos conceda.» Oscar Wilde
Muchas veces cuando visitamos a un museo vemos personas contemplando un cuadro por tiempos prolongados, cuando vamos al parque vemos personas que caminan ociosamente y contemplan su entorno y tenemos además esa imagen romántica de personas que observan los astros sin aparentemente ninguna utilidad científica, así nos imaginaos comúnmente la introspección. La filosofía estética aborda aquellos problemas de relación entre las sensaciones y el intelecto como una unidad indivisible, analiza como estos fenómenos afectan la psiquis, la conciencia y la corporalidad del hombre, ¿Que piensan las personas cuando miran el arte, la naturaleza o los astros? Piensan en si mismos.
Tradicionalmente la estética durante mucho tiempo estuvo relacionada directamente a unas esferas de valor que construían en el imaginario colectivo la funcionalidad del arte, estos valores estéticos históricamente han trascendido de diferentes maneras cambiando su funcionalidad y relación de acuerdo a la sociedad y contexto histórico en donde confluyen, por ejemplo inicialmente en la Grecia Clásica la verdad, la bondad y la belleza, tenían que articularse simétricamente para la creación de la escultura, la pintura y la arquitectura, pero en el teatro esto cambiaba, la poesía y la literatura confluían en un simulacro, lo dramático y lo trágico se podía utilizar con el fin inducir la catarsis del público. Esta mirada occidental entro en conflicto cuando se reflexiono sobre la naturaleza del hombre que en contraposición a esas mismas ideas encontró en la fealdad, lo grotesco, el sacrifico, el dolor, y las guerras como generadoras en la vida del hombre unas variables caóticas y de ambigüedad que también podían ser analizadas desde la estética. Un ejemplo de ello lo propuso Charles Baudelaire en 1857 con su texto las flores del mal, en donde ponía en cuestión que no todo lo que denominarnos bondadoso es bueno ni toda belleza es verdadera (las flores aunque bellas pueden ser a la vez malas), en nuestra sociedad hemos construido unos criterios de utilidad de acuerdo a la civilización y sociedad humana que en común acuerdo concertamos valores de trascendencia para nuestra época.
La belleza y la fealdad cobran otros valores cuando los colocamos en relación a la realidad de nuestra vida, el arte como simulacro expresa una verdad objetiva :
» Hay seres humanos que viven con tan poco, están sometidos a medidas tan pequeñas, que no llegan a vivir siquiera como seres humanos. Y mueren. son la enorme fealdad. y a su lado hay otros seres humanos que viven con desproporcionada riqueza, viven sometidos al humor y al capricho. Son víctimas de la codicia y representan una fealdad aun peor que la que representan los seres deshumanizados por las necesidades insatisfechas…la construcción de relaciones sociales según el principio de la fealdad: la desproporción y la desmedida… esto debería ser la construcción de las relaciones sociales según el principio de la belleza: la medida que le es inherente a la vida humana.» Francisco Umpiérrez Sánchez


Teniendo en cuenta lo anterior algo de lo que nos debe importar es la trascendencia del arte para la compresión del ser humano y la conciencia de si mismo, refiriéndonos como arte: a todas las capacidades humanas que buscan mediante mecanizamos sensibles y experimentales desde la observación y la sistematización: La encarnación de las actividades y razonamientos de la humanidad además de la creación de metodologías para estructuración mediante formas y técnicas sensibles, en donde variables como ideales y valores le permiten a través del simulacro reconstruir varias posibilidades de un problema mediante las técnicas y los oficios (cine, pintura, escultura, dibujo, danza , performance entre otras).
Ahora uno de los temas trascendentales para el ser humano es comprender nuestra naturaleza filosófica y nuestro deseo de pensar y experimentar nuestra existencia a partir de la experiencia propia y ajena. Al estar al frente de una obra de arte nos ponemos en situación, experimentamos la comunicación del cuerpo con otro cuerpo porque sensiblemente interiorizamos esta sinapsis sensible como experiencia. Es decir que si el ser humano es un contenedor de nosotros mismos al pensar dejamos escapar nuestra esencia para que vuelva a nosotros enriquecida de saber sensible. la capacidad intelectual del artista es que experimenta en su propio cuerpo el método científico y rompe las reglas del mismo para dar una comunicación sensible.

El artista..»se hace vidente por un largo, inmenso y razonado desarreglo de todos los sentidos. Todas las formas de amor, de sufrimiento, de locura; busca por sí mismo, agota en sí todos los venenos, para no quedarse sino con sus quintaesencias. Inefable tortura en la que necesita de toda la fe, de toda la fuerza sobrehumana, por la que se convierte entre todos en el enfermo grave, el gran criminal, el gran maldito, — ¡y el supremo Sabio! — ¡Porque alcanza lo desconocido! ¡Porque se ha cultivado el alma, ya rica, más que ningún otro! Alcanza lo desconocido y, aunque, enloquecido, acabara perdiendo la inteligencia de sus visiones, ¡no dejaría de haberlas visto!». Arthur Rimbaud
El arte y los artistas siempre ha buscado el intelecto sensible, ahora en la gran oportunidad de paz para Colombia, si realizamos una reflexión histórica sobre nuestros artistas gran parte de su contenido ha sido político, la gran mayoría han tocado el tema de la violencia como un grito desesperado por mas de 200 años. Si hemos construido plásticamente un arte de denuncia y político ahora es la posibilidad de construir a la par un arte de esperanza, no porque los otros no sean suficientes, estos deben existir con la máxima libertad, sino como reflexión de que necesitamos crear otros mundos posibles en donde el culto a la vida y no a la muerte, nos represente y dignifique.

